miércoles, septiembre 20, 2006

Panadera.


Me encontraba con Rulo luego de haber disfrutado de nuestra hierba predilecta cuando se me dio por ir a lavarme los dientes.
Me quedé parada frente al espejo divagando y cuando subí, le comenté lo siguiente a Rulo:

Belú: -Yo abajo en el baño llegué a la conclusión de que si fuese panadera, tendría franco los lunes...
Rulo: - (Plop!)

Es el día de hoy que no sé cuál fue el pensamiento que desencadenó semejante conclusión.
No, yo no vivo colgada de una liana señoras y señores.

lunes, septiembre 18, 2006

Descubrimiento. (Me hubieran avisado antes)


Una no puede ser escritora y coherente todo el tiempo

Belú: -¿Pero no tiraste desodorante por ahí?
Rulo: -Sí, tiré... ¿pero vos pensás que el desodorante lo tapa?
Belú: -Sí, lo tapa.
Rulo: -Yo creía lo mismo...
Belú: -¿El desodorante no lo tapa?
Rulo: -No, no lo tapa...
Belú: -¡Uh! ¡Me cagaste la vida boludo!

Me aburrió la sofisticación literaria de mi blog. Alternaré algunos sucesos de mi vida, aunque no sean la gran cosa. Siempre hay que estar en el momento para saborearlo bien, pero bueno... a lo mejor alguno puede llegar a entender algo.
Salud!

(Escuchando Daydream - The Smashing Pumpkins)

martes, septiembre 12, 2006


He visto tantas cosas en este mundo.
Demasiadas cosas.
Tan diferentes unas de otras...
Vi cosas imposibles de hacer,
Miradas llenas de pasión,
El tiempo disuelto en melancolía.
Sé varias cosas.
Como que el sol no siempre seca,
Como que la luna también se hace llamar pena.
Las espinas no desgarran la piel, el amor sí.
Aprendí que la poesía no solamente está compuesta de palabras.
Amo el río y amo el mar,
Pero más amo el mar porque acoge al río.
Conozco mi destino como a la palma de mi mano,
Sé que tengo alas,
Sé que sueño y soy eterna.

Pero no sé por qué mis sueños no son tibios.
No sé por qué te idealizo,
Por qué me entrego a tu presencia.
No sé por qué sufro, ¡si no pierdo!

Pretendo el mundo, el mundo entero,
Pero no sé si lo merezco.
Es más, no sé si amo este mundo,
No sé si lo divido.
Me gusta más escribir que hablar,
Me gusta el dolor que produce la ternura.

No me gusta la disciplina,
No me gusta el romanticismo barato y cursi.
Me irrita el silencio acompañado de aburrimiento,
Me gusta romperlo con palabras y ruidos.
Romperlo con el ruido que produce un pestañeo.
Me encanta que la gente no me conozca,
Me gusta que no puedan ni juzgar ni encasillar mis palabras.
Escapo, sí, ¿quién no lo hace?
¿Quién no escapa después de confiar?
¿Quién no recuerda el silencio no pronunciado?
Estoy cansada... ¡y es tan triste! ¡porque soy tan joven!
Me siento amarrada, cercada,
No puedo hacer otra cosa que refugiarme
(cada vez más tiempo)
en mi soledad.

De nada sirve contar mis heridas,
Se mueven en mi cuerpo como luces centelleantes,
Como si yo no supiese que están,
Como si yo no supiese que necesitan ser desinfectadas...
Son tan hermosas, del color del vino,
También son tan crueles...
Ellas son las que impiden continuar
Los amores que se dicen eternos.

Estoy desesperada. Sin culpas,
Pero desesperada.
¿Qué es lo que me hace la lluvia?
¿Por qué pertenezco a la noche?
No me canso, siempre florezco,
Marchitándome cada vez más.
Soy una paradoja,
¡Grito igual cuando no gozo!
Por frustración.
Un grito, tan agrio,
Tan desgarrador,
Es impensable confundirlo con placer.

Para vos,
que querés conocerme,
¿esto no te basta?
Te digo más,
Pero cuando estemos en las nubes,
Cuando veas mi verdadera poesía,
Cuando saltemos por los aires.
Porque mientras tanto,
No hablo, no digo,
Solamente quiero estar...
Ahí,
Tocándote.
Y si salvás mi vida,
¿qué puedo decirte si salvás mi vida?
Compartí mi libertad,
Aceptá que esto es incurable.
Hacéme el amor cuando me veas triste,
Antes de que me quiebre.
Acariciáme hasta que me duela.
No me hables de placer infinito,
Prefiero muchos, y diferentes.
Escribí sobre mi piel,
Que la tinta sea saliva,
Y la pluma,
Simplemente sea tu boca.

No sé quién soy,
No sé qué tengo,
Pero puedo decirte lo que haría,
Si te alcanza.
Si te alcanza,
Te besaría, te besaría en la oscuridad,
En una oscuridad total.
Te daría mi cuerpo, mi alma,
En el final de una película,
En el final de una canción.
Hasta que todo arda,
Hasta que ambos ardamos.
No es tan fácil como prender la luz,
Pero cómo no saborear el intento.
Belu.
(Cursi, muy cursi... yo no soy de escribir en versos, jamás. Bueno, otra vez una foto de un dibujante excelente con mi cara, modificada por Ro (L) )

lunes, septiembre 04, 2006

Adán y Yo.


(Foto by mi amor Ro, nótense nuestras caras ;) )

Quién sabe si esto no es una leyenda. Es mi vida, pero como veo todo de afuera... pienso que alguna vez me contaron este cuentito, y bueno, lo recordé.
Todo empezó con ese árbol, ese árbol maravillosamente inmenso que veía desde mi ventana, corriendo la cortina. Ahí lo vi por primera vez. Parado en la puerta de mi casa mirando fijamente el árbol. Y yo al principio me preguntaba, ¿qué le verá a ese árbol viejo e insulso?
Pasaron los días y Adán seguía viniendo a visitar al árbol. Y a mí nadie me visitaba. Nunca. Un día salí a sacar la basura y me di cuenta de que estaba loco. Hablaba con el árbol, y me llamó la atención, porque a mí nadie me hablaba. Yo estaba echando más raíces que ese árbol encerrada en mi casa. Y el majestuoso vejestorio hasta recibía visitas. Me indigné, y al dejar la basura en el cesto lo encaré. -¿Qué hacés con mi árbol?- le dije de mal modo. En realidad no me interesaba ni un poco ese árbol, era para darle énfasis a mi oración. Cuando Adán giró para mirarme, juro que me sentí en una fábula. Nunca había visto ojos tan negros. Hasta tenían un tono rojizo. Su mirada desprendía transparencia, tuve que escapar de esos ojos, sentí que estaba desnuda delante suyo, hasta tuve que mirarme para acreditar que llevaba la ropa puesta.
Adán hizo un ademán para que tome su mano. Es el día de hoy que no sé por qué la tomé. Me ayudó a trepar.
Ya estando los dos sentados en una inmensa rama comenzamos a charlar. Las estrellas empezaron a aparecer, diminutas, titilantes. Adán lloraba, y yo lo miraba impaciente, expectante. Al rato lloré yo, y era su turno de mirarme con curiosidad. Pero no lo hizo... Se acercó a mí y sopló mis ojos, mis lágrimas pesadas. Todos sus movimientos eran como de ensueño.
Después de eso todo fue un deja-vú para mí. Uno que se repite y se repite todo el tiempo, hasta convertirse en un recuerdo más que cercano.
Creí que esa noche no iba a tener fin. La creí eterna. Nos creí eternos.
Refrescó. Le ofrecí entrar a mi casa, para seguir con la charla.
Tomamos mucho café, y mucho tiempo nos miramos. Parecíamos dos personas normales conociéndonos…
Alrededor de las 2 AM empezó a llover. Parecía que el cielo iba a venirse abajo. Cada gota de lluvia parecía tan grande como una de mis lágrimas, como una estrella.
Un relámpago iluminó la oscuridad de mi cocina, y al segundo, cuando se avisó el trueno, nos besamos. Fue un beso enfermizo, desesperado, como si ambos quisiéramos absorber la esencia del otro, como si acumulando también eso llegásemos a ser dos personas, y no medio locos. Sus uñas se clavaban en mi espalda, mis manos presionaban su cabeza como si quisieran aplanársela y sin embargo bocas adentro el beso fue tierno.
Recuerdo que Adán sonreía, y de vez en cuando corría la cortina y miraba el árbol.
Le pedí, casi le rogué que pasara la noche conmigo. Ya no quería estar sola, y además la lluvia caía pesada como rocas, y muy abundante, como si quisiese formar otro océano más.
Subimos a mi habitación. Adán quería ducharse. Mientras él se bañaba yo me acosté, desnuda, pero tapada hasta la nariz. Cuando salió del baño advertí que estaba nuevamente vestido. Me sentí tan estúpida... yo creía que la gente se desnudaba y se metía en la cama. Se acostó a mi lado, sin advertir mi desnudez.
A los 10 minutos una de sus manos rozó mi seno izquierdo, y este se puso rígido al instante. Adán abrió inmensamente los ojos. Se precipitó sobre mí, susurrando agitadamente en mi oído. No entendía lo que decía, sus manos, sus caricias, tenían toda mi atención.
Empecé a gemir, y él alarmado preguntó qué me pasaba. No pude evitar reír ante su susto. Si yo creía no saber nada acerca del placer carnal, Adán no habría escuchando esa palabra en su vida.
Lentamente fui desvistiéndolo, sintiendo cómo su cuerpo temblaba contra el mío. Sus ojos me traspasaban, congelando mi mirada e incendiando todo mi ser. Sus manos estaban frías, y junto con el calor de mi cuerpo producían esos escalofríos tan placenteros que yo no había experimentado jamás. Hicimos el amor, ambos por primera vez. Él a sus 33 años y yo a mis 27. Juntos encontramos ese primer orgasmo doloroso y único, entre espasmos, sonrisas y lágrimas.
Se quedó dormido en mi interior, susurrando que moría de gusto, dándole las gracias a ese árbol. Me desperté a las 5 AM y él seguía encima de mí. Toqué su espalda y estaba helado. Traté de moverlo, y parecía pesar una tonelada.
Cuando vi sus ojos negros abiertos de par en par grité. Me desmayé y luego de eso no recuerdo más nada. De a poco fui tejiendo esa noche, entre hojas, ramas, y sentimientos, como si fuese una fábula. Es más, quién sabe si no es una leyenda...

Belu.

jueves, agosto 24, 2006

Llegó.


-Qué cantidad de extraños en esta marea de sueños, ¿no crees? ¡Ah!, lo olvidaba, buenas tardes.
-Son demasiados para dos almas heridas, buenas tardes para vos también.
-¿Caminamos?
-Sí, caminemos un poco, nos vendría bien aire fresco, hace mucho tiempo que no me baño en sol.
-¿Has salido fuera? Está oscuro.
-¿Está oscuro? La ilusión del sol se posaba en mis ideas. Supongo que podemos dejar la luz para mañana. No siempre es imprescindible. Mientras tanto que la noche abra sus fauces y me
atrape.
-No voy a dejar que te consuma. Me sentiré celoso de ella si logra engullirte por completo.
-Es suficientemente grande para los dos, podemos explorarla y charlar sobre la vida…
-¡Ah!, la vida, qué eterno arte de ilusión; ¡Cuántos escenarios inconclusos!
-Tan eterno como nuestros espíritus, que conocen el arte en todas sus expresiones desde el principio de los tiempos.
-Y que con suavidad toman posesión de nuestros cuerpos mientras nuestro cerebro acorta la sinapsis a causa de la intromisión espectral.
-Algunos son intrusos indeseados, pero se instalan como quieren en nuestros músculos, en nuestras percepciones desatinadas, que quién sabe por dónde nos llevarán.
-De cualquier forma siento que algún día se completará la homeostasis, seremos uno, ellos y nosotros.
-Sería sumamente purificador que se completara, muchas veces me canso de luchar contra esa impersonal legión que arrebata sueños plateados.
-Me ocurre. ¿Quieres compartir un trago conmigo? Bebo rocío.
-Me encantaría. La sed se apodera de mi garganta fervientemente de vez en cuando, y lloro porque nada me alivia.
-A mí me apena que sepa tanto a vacío.
-A vacío y vejez aterradora.
-A llanto y dolor en el alma. Te propongo algo, seamos pájaros por un rato, quiero ser cuervo, ¿me acompañarías a buscar algo para alimentarme? Tengo deseos de sangre.
-A mí me gustaría ser murciélago, igualmente tengo alas y bebo sangre cada vez que tengo la oportunidad, no podría desaprovechar esta.
-Volemos juntos y rápido, pues esta tarde que es noche se está volviendo madrugada.
-Qué sensación tan placentera ésta de volar… indudablemente somos afortunados en un nido de ratas que se arrastran y no pueden despegarse dos centímetros del piso.
-Me duelen los brazos, perdón, las alas, posémonos en ese árbol, tal vez nos cobije mientras cesa un poco la lluvia.
-Necesito que la lluvia bañe esta piel distinta y me vendría bien descansar estas alas mágicas que me pasean por la irrealidad de lo cotidiano.
-Entonces no se diga más, bañemos nuestro dolor mientras esperamos que la tormenta arremeta en otra dirección.
-Es tan agradable ver los árboles majestuosos desde acá, me siento parte de vos y de todo el universo, parte de la vida, del alma superior que se aloja quién sabe dónde.
-Somos uno en este momento, la lluvia, el árbol, vos y yo. Siento dolor, ¿lo compartimos?
-Sí, es necesario un poco de dolor para hacernos visibles, para darnos cuenta de que somos reales.
-¡Pero si somos etéreos! Sólo nuestras almas se convirtieron en seres alados y están allá afuera posadas en algún árbol. Yo te tengo tomada de mi mano.
-Es más fuerte la energía que el cuerpo mismo, las almas toman el poder en situaciones límite como estas. ¿Qué podemos hacer? Seguir disfrutando de la brisa suave que despeina nuestra esencia bañando todo el lugar con nuestros pensamientos.
-Volvamos al sótano.
-Volvamos al encierro maravilloso.
-Te espero allí. Avísame cuando regreses, iré delante limpiando el cielo para que vueles majestuosa. Estoy aquí, dejo la ventana abierta para que pases y vuelvas a ser humana.
-Cantaré alguna canción de despedida en nombre de todos los seres alados que se esconden en algún lugar.
-Escucho tu voz transformada en chirridos colarse por debajo de la puerta, presiento que estás cerca ya, tomaré una siesta mientras espero, despiértame cuando estés a mi lado nuevamente.
-Ya soy otra vez esa persona triste que conociste hace algún tiempo, vuelvo a mi identidad imperdonable.
-¿Estás aquí?
-Estoy junto a vos. Buscáme en este encierro figurado.
-Ahí estás, ¿por qué en el rincón? Ya es de madrugada.
-Los rincones son seguros.
-¿Duraremos para ver el amanecer juntos?
-Yo creo que sí, y si nos sumimos en un sueño descarrilado, no te asustés, el amanecer nos sorprenderá igual, en otro plano astral, descifrando su luminosidad.
-Pero quiero que nuestros ojos cerrados sientan el calor del primer rayo de luz mientras en silencio y tomados de la mano penamos los dos siendo uno…
-Entonces abramos los ojos hacia esa mañana que se avecina destellando esperanzas.
-Espera… aún faltan un par de horas. ¿Qué hacemos mientras tanto?
-Juguemos un cadáver exquisito de ideas.
-¿Te parece? Prefiero explorar tu mente, perderme en tus ojos y que me guíes a un mundo que desconozco, que me invites a tu abismo.
-Abro mi mente para que invadas telarañas de sentimientos, mis ojos te ingieren y te depositan en mi mundo de estrellas.
-¡Uff! Intenso este, el octavo de los infiernos, pero no puedo escapar por tu boca, está sellada.
-Ya no entran más palabras articuladas, podré exhalar un poco de aire así te escapás en un soplido.
-¡Lo logré! Se avecina el amanecer, ¿te sientas a mi lado?
-Sí, necesito descansar las piernas, tomemos un trago de la última noche que se aleja diciendo adiós con vientos milagrosos.
-Qué refrescante se siente, inundó mi corazón con su negrura y al mismo tiempo masticó mis ansias de vivir, pero dejó huellas…
-Huellas tan profundas como un pozo ciego, que se abre sin que nadie pueda premeditar la caída al cielo nuevamente.
-Shhh, aquí está, disfrutémoslo. Siento tus manos entrelazarse junto a las mías.
-Que el silencio nos acune en este paisaje doliente.

*Belu y Rulo*

 

martes, agosto 22, 2006

Soy.



Soy Belén. Soy un final. Soy la fecha y la hora de mi nacimiento. Soy un lugar específico, soy una circunstancia. Soy mortal. Soy tiempo que transcurre. Soy la importancia de ser. Soy lo mismo que todos los demás, soy una vuelta de la vida, del destino. Soy una llama que se extingue de a poco, soy tierra, soy una figura más. Soy humo de marihuana. Soy la música que escucho, el cine que veo, la literatura que leo, la escritura que escribo. Soy loca. Soy oscura. Soy sola. Soy peleadora. Soy de hablar mucho. Soy triste, soy toda mi vida. Soy la mañana que no quiere madrugar, la ironía, soy la basura en que me convirtió este imperio, esta dictadura capitalista disfrazada de democracia, como me gusta decirle a mí. Soy mi dios y mi diablo. Soy las ganas de destruir la humanidad. Soy imperfecta. Soy parte de la naturaleza.

*Belu*

martes, agosto 15, 2006

Delirio I


 Ahuyentá los pájaros. Sacálos de mí, ya, ahora, en este instante. No aguanto ni el aleteo ni las voces confundidas y disfrazadas como súplicas. Necesito salir al jardín y sentarme en un banco, sin que el batir de esas alas sucias se crucen en mi camino. Me perturba su luz, porque mi oscuridad está instalada, cómodamente, en cada uno de mis huesos.
Escucháme, sentíme, acompañáme, ya no quiero esta soledad compartida. Ya no quiero dispersar mi locura en cualquier cosa… pienso que tan sólo depositarla en vos sería más que productivo… Mostráme en tus ojos algún indicio que me diga que existo en este mundo y que no vengo de otro planeta. Así todo sería mucho más fácil, y lo sabés. Ambos lo sabemos. Decíme qué perdés con intentarlo. Yo ya no sé, sos mi última apuesta sobre la tierra, no tengo fuerzas, últimamente estoy demasiado fácil como para mandarte a volar con esos pájaros, pero hay algo que me retiene, que es más fuerte que mi mal humor frente a todo lo que me rodea, y creo que eso sos vos. Siento que te necesito y me desarmo pensando en que tal vez nunca logremos la unión que nos corresponde. Sólo me queda decirte, cantarte, escribirte, demostrarte, como vos quieras, que me hacés visible. Que me das más luz que esos pájaros. Jamás me gustaron los premios consuelo.

       *Belu y Rulo*

viernes, agosto 11, 2006

Delirio I



Esta noche te invito a mi aquelarre, dejáme probar en vos mis más poderosos conjuros y brebajes, demostráme si la magia en la que creo realmente funciona. Obsesivamente pienso y mi cabeza no responde como debería, tal vez el maldito corazón esté interrumpiendo nuevamente. No entiendo por qué el dolor tiene que ser el dueño de mi vida, y la pena su mejor aliada cuando lo que menos necesito es eso. Pruebo mil magias diferentes, busco placer en sustancias inusuales para aliviar este deseo inmenso que me carcome las entrañas. Necesito bajar mi ansiedad, bailar locamente implorándole a algo, o a alguien que cumpla con lo que alguna vez me prometió. Me pierdo en imágenes viejas que resurgen en mi mente, que me recuerdan que alguna vez he practicado este antiguo arte para tenerte a mi lado. No entiendo por qué vuelvo a creer, pero si no lo hago mi vida se quiebra infundada de dudas macabras que quiero borrar hasta exprimirme la sangre y que mi cuerpo se desvanezca internado en una neblina infectada de dolor. 

Belu y Rulo

miércoles, agosto 02, 2006

Entre Dos.

(Foto by Jan Saudek)

-Me perdí en la orilla de tu cintura, ¿para dónde voy?
-Seguí la luna, que cada vez te trae más cerca…
-Bueno, asumo que en el valle es más fácil verla.
-Si te convertís en viento llegás fácil, más liviano que una mirada…
-Trataré de correr como un zorro del desierto, pero el viento es un poco pretencioso… y no me puedo hacer carne para sentirte, aunque puedo recorrerte más de cerca siendo viento.
-Cubríme de pétalos y soplá aunque se desate una tempestad. Aunque se apaguen las luces y las casas se cierren.
-Y ahora te veo en el cielo, sin luna.
-Me ves dormir, pensativa, y te querés acurrucar al lado mío.
-Pero soy todo instinto y no pienso con palabras.
-Así sentís que flotás en cualquier parte del cuerpo, y podés poseer lo que querés.
-Y sin palabras es fácil porque vivo de imágenes en collage. En mi memoria, pedazos de otras personas que te construyen un holograma en mi entelequia.
-Otras personas no pueden construir versos que caigan en mí como tus no-palabras.
-Ahora acerco el montón de huesos que construyen mi mano a tu piel…
-Y sufro cuando me acariciás, no puedo no arrimarme, mi cuerpo quiere tragar tus manos y convertirlas en estrellas.
-Son pocos los seres que engullen almas, son fantasmas, melancolías de otros… mimos que se duermen de costumbre.
-Pero se reaniman con delirios de la piel, como un ritual para volver a nacer, para morir al revés, en un orgasmo.
-Pero que pugnan por seguir tu corazón para abrigarlo…
-De tanto abrigo se incendia a veces, y mis ojos no resisten tanto resplandor, son tan fuertes los colores del mundo, tus colores….
-Quiero tus colores para mis ojos, tus olores para mis oídos, y tus sonidos para mi piel…
-Quiero tu primavera, tu luz y tu vuelo, tus manos…
-Quiero tu interior para decorarlo con nuestro placer. Quiero tus uñas en mi espalda.
-Podría transformar gemidos en canciones, si echás a la soledad de mi interior. Imagino que tenés voz de mar, de hielo salado, y si me recorrés el rastro sería como de lágrimas.
-Eso quiero yo… tenerte en millones de fotos en mi cabeza. Un álbum porno de vos…
-Un álbum donde puedas dispersar tus fantasías cada vez que no estoy para actuarte, para hacer todo lo que te gusta, lo que conozco, lo que me resulta complejo y melódico.
-Es una sinfonía…
-Es un viaje que nos disuelve un poco.
-Y el final se acerca... con tus manos en mi espalda, con mis manos en vos.
-Con los besos liberados convertidos en opio, intentando algo que aún no descifro.
-¡Acá van miles de años de evolución!
-Acá van retazos de desvaríos dulces que se descarozan al imaginar un encuentro.
-Quería algo tibio que agarrar…
-Mi panza está tibia.
-Entonces la agarro.
-Baby no llores, tengo mis manos en tu panza… y todavía no saben si ir al mar o a la montaña.
-¡Al mar!
-Entonces bajan a mojarse.
-¿Y mis manos dónde están, las ves?
-No. Sólo vos las llevás pero las siento en alguna parte de mi geografía.
-Me gusta tu geografía.
-A mí me gusta el mar.
-El mar… es sensible a tus manos, se derrite.
-Y mis manos se hunden… ¿Qué hago? ¿Dónde voy?
-Donde quieras pero no te alejes nada…

Belu.

martes, julio 25, 2006

En una tarde gris.


Lágrimas de sol. Lluvia ácida y relámpagos dulces. Susurros de dolor. Espasmos brutales. Rigidez corporal, taquicardia. Angustia que flota por todos lados, muy espesa. Imposible evadirla. Pesadez del aire contenido en los pulmones. Las flores no tienen colores vivos, caen muertas a mi alrededor cada vez que tomo una bocanada de aire. Mis pies se hunden en barro descolorido, húmedo, viscoso, frío como mi corazón en pena. Y floto… lejos, cerca, no me importa. Es tan rara esta sensación triste, me revive, me recuerda que aún ocupo espacio… indefinido. Que de alguna manera existo, soy… Nada entiendo aunque lo comprendo, y ni siquiera las tontas explicaciones logran iluminar al menos una pequeña porción de mi cabeza. Racionalizo hechos, sentimientos, pensamientos, y no se puede… esas cosas fluyen desapercibidas cuando estamos en otra galaxia, porque ni siquiera nos pertenecen. Caigo en la cuenta de que una vez más, al fin y al cabo no tengo nada, perdí todo y estoy bien, como si despojarme de eso fuese mi única meta latente. Me siento un elemento transmutador, tengo todo y no siento nada, o no tengo nada y soy sólo sentir… Es que mi mirada ya no es la misma, cómo pedirle que vuelva a mostrarme esas cosas diminutas que hace unos años me hacían feliz. Algo hizo un cortocircuito en mí. La electricidad tan solo recorrió mi ser y se alojó en sitios indebidos demostrándome con dolor pequeñas cosas trascendentales. Ahora tengo que elegir entre melancolía y desconcierto, fluidez y simplicidad, cada uno hace lo que puede, yo transito todo esto como puedo… ¿Quién se anima a juzgarme, si soy solamente un superviviente más? Cuando no sé si me hicieron de esta forma o en algún punto elegí la nostalgia que duerme durante una tarde gris.
**Belu y Rulo**

lunes, julio 10, 2006

(foto by Eugenio Recuenco)

...Slide away...

(Escuchando Next Year - Foo Fighters)

jueves, junio 22, 2006

Delirios de Belu y Rulo...

Es humillante tener que escabullirse de la sociedad prefabricada, maldita y mecánica.El pensar, utilizar la razón, dejar notar un poco de interés por el desdichado ser humano que la conforma nos aparta y erradica de ella.El hombre es una lombriz que vive diariamente sobrellevando su vidita miserable y se deshace en suspiros, añorando lo que nunca va a tener.
**Belu y Rulo**



Me perdí en tus ojos, porque en tu mirar es donde quiero habitar mientras me dure el quererte; mientras el mar destelle esas olas espesas que vimos estrellándose, diminutas, en la orilla de las tierras contaminadas de amor y romanticismo barato que nos hacían hibernar buscando el calor del otro. Me deshice en sollozos y lágrimas de ilusión rota, el día que descubrí que de ti tan solo guardaría recuerdos...
**Belu y Rulo**

viernes, junio 16, 2006

Asleep.


Sing me to sleep
Sing me to sleep
I'm tired and
I want to go to bed
Sing me to sleep
Sing me to sleep
And then leave me alone
Don't try to wake me in the morning
'Cause I will be gone
Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I will feel so glad to go
Sing me to sleep
Sing me to sleep
I don't want to wake up
On my own anymore
Sing to me
Sing to me
I don't want to wake up
On my own anymore
Don't feel bad for me
I want you to know
Deep in the cell of my heart
I really want to go
There is another world
There is a better world
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well, there must be
Well ...
Bye bye Bye bye Bye ...
The Smiths.

jueves, mayo 25, 2006

El Discurso del Astrólogo.


[...El Astrólogo] Dijo:­ Sí, llegará un momento en que la humanidad escéptica, enloquecida por los placeres, blasfema de impotencia, se pondrá tan furiosa que será necesario matarla como a un perro rabioso...­ ¿Qué es lo que dice?...­ Será la poda del árbol humano... una vendimia que sólo ellos, los millonarios, con la ciencia a su servicio, podrán realizar. Los dioses, asqueados de la realidad, perdida toda ilusión en la ciencia como factor de felicidad, rodeados de esclavos tigres, provocarán cataclismos espantosos, distribuirán las pestes fulminantes... Durante algunos decenios el trabajo de los superhombres y de sus servidores se concretará a destruir al hombre de mil formas, hasta agotar el mundo casi... y sólo un resto, un pequeño resto, será aislado en algún islote, sobre el que se asentarán las bases de una nueva sociedad.Barsut se había puesto en pie. Con el entrecejo fiero, y las manos metidas en los bolsillos del pantalón, se encogió de hombros, preguntando:­ Pero, ¿es posible que usted crea en la realidad de esos disparates?­ No, no son disparates, porque yo los cometería aunque fuera para divertirme.Y continuó:­ Desdichados hay que creerán en ellos... y eso es suficiente... Pero he aquí mi idea: esa sociedad se compondrá de dos castas, en las que habrá un intervalo... mejor dicho una diferencia intelectual de treinta siglos. La mayoría vivirá mantenida escrupulosamente en la más absoluta ignorancia, circundada de milagros apócrifos, y por lo tanto mucho más interesantes que los milagros históricos, y la minoría será la depositaria absoluta de la ciencia y del poder. De esa forma queda garantizada la felicidad de la mayoría, pues el hombre de esta casta tendrá relacion con un mundo divino, en el cual hoy no cree. La minoría administrará los placeres y los milagros para el rebaño, y la edad de oro, edad en la que los ángeles merodeaban por los caminos del crepúsculo y los dioses se dejaron ver en los claros de luna, será un hecho.[...]­ ¿Y la idea?­ Aquí llegamos... Mi idea es organizar una sociedad secreta, que no tan sólo propague mis ideas, si no que sea una escuela de futuros reyes de hombres. Ya sé que usted me dirá que han existido numerosas sociedades secretas... y eso es cierto... todas desaparecieron porque carecían de bases sólidas, es decir, que se apoyaban en un sentimiento o en una irrealidad política o religiosa, con exclusión de toda realidad inmediata. En cambio, nuestra sociedad se basará en un principio más sólido y moderno: el industrialismo, es decir, que la logia tendrá un elemento de fantasía, si así se quiere llamar a todo lo que le he dicho, y otro elemento positivo: la industria, que dará como consecuencia el oro.El tono de su voz se hizo más bronco. Una ráfaga de ferocidad ponía cierta desviación de astigmatismo en su mirada. Movió la greñuda cabeza a diestra y siniestra, como si le punzara el cerebro la agudeza de una emoción extraordinaria, apoyó las manos en los riñones y renaudando el ir y venir, repitió:­ ¡Ah! el oro... el oro... ¿Sabe cómo lo llamaban los antiguos germanos al oro? El oro rojo... El oro... ¿Se da cuenta usted? No abra la boca, Satanás. Dése cuenta, jamás, jamás ninguna sociedad secreta trató de efectuar semejante amalgama. El dinero será la soldadura y el lastre que concederá a las idea el peso y la violencia necesarios para arrastrar a los hombres. Nos dirigiremos en especial a las juventudes, porque son más estúpidas y entusiastas. Les prometeremos el imperio del mundo y del amor... Les prometeremos todo... ¿me comprende usted?... Y les daremos uniformes vistosos, túnicas esplendentes... capacetes con plumajes de variados colores... pedrerías... grados de iniciación con nombres hermosos y jerarquías... Y allá en la montaña levantaremos el templo de cartón... Eso será para imprimir una cinta... No, cuando hayamos triunfado levantaremos el templo de las siete puertas de oro... Tendrá columnas de mármol rosado y los caminos para llegar a él estarán enarenados con granos de cobre. En torno construiremos jardines... y allá irá la humanidad a adorar el dios vivo que hemos inventado.­ Pero el dinero para hacer todo eso... los millones... A medida que el Astrólogo hablaba, el entusiasmo de éste se contagiaba a Erdosain. Se había olvidado de Barsut, aunque éste se encontraba frente a él. Sin poderlo evitar, evocaba una tierra de posible renovación. La humanidad viviría en perpetua fiesta de simplicidad, ramilletes de estroncio tachonarían la noche de cascadas de estrellas rojas, un ángel de alas verdosas soslayaría la cresta de una nube, y bajo las botánicas arcadas de los bosques se deslizarían hombres y mujeres, envueltos en túnicas blancas, y limpio el corazón de la inmundicia que a él lo apestaba.
[...]

Los Siete Locos - Roberto Arlt.

domingo, abril 30, 2006

Datos de un viejo artículo.


Revista 3Puntos, Buenos Aires, 14-11-1997
"¿Qué pesticidas, qué sonidos y barreras de fuego se utilizarán contra la pobresa masiva? Hace ya años que los habitantes del centro de Río de Janeiro observan por la noche, con una punta de angustia, el parpadear de esas infinitas luces y pequeños fuegos que arriba, en las favelas del morro, les recuerdan que allí viven millones de desesperados. Esa gente podría bajar un día, galopando en sangre y barro, hasta enterrarlos en el mar.
¿Ficción, paranoia social? Quien resulte tentado por esas interpretaciones fáciles, recuerde que en 1989, al cabo de un par de meses de hiperinflación, cientos, quizá miles de desesperados mucho más recientes que los habitantes de las favelas cariocas asaltaron supermercados en Rosario y otras ciudades de la (entonces todavía) bien nutrida República Argentina. Por la misma época pasó lo mismo en Caracas. Aunque políticos, economistas, sociólogos, periodistas y psicoanalistas a la violeta sigan negándola o atribuyéndole causas y motivaciones disparatadas, ¿qué otro origen que la marginación puede tener la enloquecida violencia que hasta hace poco llamábamos "urbana"y ahora agrieta la calma chicha de Cipolletti y torna asesinos a alumnos de escuela primaria? El círculo es perfecto: se empieza por no tener trabajo o, lo que viene a ser lo mismo, por trabajar doce o catorce horas por día para ganar al mes apenas lo que se necesita para vivir mal una semana; se sigue por perder toda esperanza y acumular desaliento. Los hijos de este trabajador no habrán ido a la escuela o la habrán abandonado, habrán visto la inutilidad del sacrificio y luego la depresión, la degradante y miserable vejez y muerte de sus padres. Entretanto, ellos deberán crecer y vivir. Si trabajar no es posible; si estudiar no tiene sentido; si aún trabajando la vida es miserable y los maestros y profesores son tan pobres y están tan deprimidos como nuestros padres: ¿dónde está; qué es el futuro? En menos de un par de generaciones, la pobreza absoluta convierte a los descendientes de un pacífico clasemediero en desdentados violadores. Si tienen talento y ambición, en implacables mafiosos.
Hasta hace muy pooc, éste era un fenómeno exclusivo de los países subdesarrollados. (...) Pero el último estudio europeo sobre ingresos revela que entre 1988 y 1993 el número de hogares pobres pasó del 14 al 16% en Francia; del 10,8 al 13% en Alemania y del 17 al 23% en Gran Bretaña. En el país más rico de Europa y uno de los hasta ahora más igualitarios del mundo, Alemania, 4,5 millones de personas están sin trabajo; un millón participa en programas de empleo y casi tres millones viven de la ayuda social del Estado: son desempleados crónicos. En cuando a los afortunados que trabajan, sus salarios están congelados desde 1989, lo que ha estancado el consumo.
"Cada año, nuestras políticas actuales dan por resultado dos millones de personas que se suman al número de desempleados permanentes. Uno de cada cinco jóvenes queda fuera de la educación y sistema social, sin ninguna calificación. Sólo uno de cada diez europeos consigue ingresar en un programa de capacitación", afirmó el Comisionado Europeo para el Empleo y los Asuntos Sociales, Padraig Flynn, en un congreso realizado en Barcelona. El círculo es de hierro: las nuevas tecnologías permiten prescindir cada vez más de la intervención humana en la producción; menos trabajadores significa menos aportes al sistema de protección social, pero más costos para éste. La inevitable consecuencia es la crisis del sistema, la consiguiente desprotección de los desempleados, y en poco tiempo, la fractura social. En la sociedad más rica del mundo, Estados Unidos, 40 % de los ciudadanos carecen de toda cobertura social; más de cinco millones no tienen ni techo: son los homeless. Aunque en Estados Unidos el problema del desempleo aún es mínimo (4,9%), la sociedad de "dos velocidades" ya se ha instalado la fosa que separa a una de otra no hace más que crecer, debido a la despiadada competencia que hace bajar los salarios hacia niveles del siglo pasado. Un botón de muestra: el DRH (Director de Recursos Humanos) de Duke Power, confió a Le Monde: "Tenemos varias políticas de recursos humanos (pero el objetivo) es comprar talentos, remunerar en relación estricta con los resultados; cambiar la política de remuneración y protección social; utilizar el sistema de recompensas para eliminar a los más débiles; poner en ejecución programas precisos para eliminar trabajo." En consecencia, un trabajador estadounidense puede llegar a ganar cuatro dólares la hora (menos que una mucama hoy en Buenos Aires) sin protección social alguna, mientras el gerente de su empresa, "remunerado según los resultados", obtendrá 250.000 dólares al año, o mucho más.
"Los pobres más pobres, los ricos más ricos", tituló el semanario alemán Der Spiegel, citado por Clarín. "El número de personas que reciben ayuda social del Estado creció en Alemania Occidental de 922.000 en 1980 a 2,3 millones en 1995. El número de millonarios se incrementó en el mismo lapso de 67.000 a 131.000." El mismo día que en Francia el Socorro Católico denunciaba un fuerte aumento de la pobreza (dos millones de personas: "el fenómeno es la instalación de esta gente en una miseria durable", dice el SC), The Buenos Aires Herald informaba que el negocio de los autos blindados va viento en popa en Brasil, debido a la delincuencia. "Hay alrededor de 250.000 personas que ganan entre 200.000 y un millón de dólares: ése es nuestro mercado", declara el fabricante."
Julio Godio, Rebanadas de Realidad, Buenos Aires.

viernes, abril 07, 2006

Vuelos.



Me aburro y corro. Trato de ignorar todo lo que se me presenta adelante. No siento nada. Mi corazón, mi mente, mi cuerpo están totalmente huecos. De repente un pájaro gigante me agarra con fuerza, obligándome a subir cada vez más. La luna me saluda con un guiño y si extiendo la mano puedo acariciarla. Una cama pasa volando al lado mío, trato de estirar las piernas y apoyarme en ella pero el pájaro me lleva hacia otro lado.Imagino venir luego a la muerte, tan cerca, tan fría. Mi corazón, mi voz interior, vocifera que sí es ella. El pájaro susurra en mi oído. Me siento tan idiota... tan miserable. ¿Qué hago en las garras de un pájaro gigante que susurra incoherencias mientras la muerte me hace cosquillas en la planta de los pies? No puedo reír, todo esto se me hace infernal. Me siento muy sola en el medio de ese cielo anaranjado, obtuso. Estar ahí arriba es volver a inventar el mundo, es soñar en voz alta, y en la altura. ¿Quién me habrá invitado a este viaje? Confieso que comienzo a disfrutarlo, de a poco... El bienestar se acerca cada vez más, el olor del pájaro ya no entra raspando mis fosas nasales. La luna me sigue, ofreciéndose como asiento. Las nubes golpean mi cara por la velocidad. A medida que anochece el cielo se convierte en un laberinto de espejos, algunos se rompen y no puedo salir de la inmensidad de la noche. Qué desastre... tenía que estar temprano para comer... y acá estoy, en compañía del pájaro negro y despeinado, volando lejos de todo, intoxicada por ese humo denso, y quiero más, no quiero volver a casa, no podría abandonar esta oscuridad, que se mete en mí como hechizándome, tan suavemente, encadenándome lentamente. Mis manos no responden, se dejan atar, mi sangre hierve feliz, mi locura piensa en el mar, quiere nadar. Qué bien me vendrían unas copas en este momento, cómo me gustaría encenderme del todo.
Belu.

martes, marzo 21, 2006

Fusión.


Me encantaría que opinen sobre estas dos fotos. Mi amor Ro cambió las caras verdaderas por las nuestras, no quedaron hermosas? =D

(Escuchando Bob Marley - Positive Vibration)

martes, marzo 14, 2006

Día Entretenido.


Cuando fuimos con J. al cementerio de Recoleta, perseguimos tres niñas que nos tenían miedo (fue divertidísimo) y cuando J. se puso a copiar una imagen, yo me senté al lado de una gata, y me dijo:

"Vas a jugar conmigo esta noche, mis tres colores te aclaman, lo áspero de mi lengua suaviza la muerte que se esconde en cada rincón. Acecha por donde mires, inculca verdad y las plumas cortan todo gozo inerte dentro de un ataúd.

Mirar fijamente las poses de ellos que se alzan tan majestuosas desgarrando la vista futura. Formas inigualables en todos lados, ángulos fijos, surreales, idiomas famélicos carentes de distinción.

Se trae un pasaje de ida. Feroz, frío, blanco, o violáceo, hinchado, putrefacto.

Las almas corren por su vanidad, se sienten invadidas en sus propios lechos.

Canciones de cuna tétricas, alimentos no comestibles esparcidos y tarros de agua que jamás saciarán el ardor de su ser. Jamás aliviarán la horrenda sensación muerte-vacuidad que emerge moribunda de sus cárceles.

Nosotros somos los reyes del paraje. Nosotros percibimos las formas que caminan o casi flotan en la oscuridad.

Entre casas de piedra, con rejas negras, migrando hacia la luz. Pero todo tiene un límite. La mentira deja de serlo en la mañana, cuando todo vuelve a la normalidad, cuando las escobas borran tras de sí, esos pasos de baile dejados reposar en las baldosas.

Y saben que todo es fantasía, que la música no suena para ellos, que sus ropas son impresentables y que sus cabellos duros y podridos producen asco.

Sin embargo les gusta bailar y recordar. Gente importante se mezcla con gente común, hombres famosos bailan con mujerzuelas.

Y nosotros, sentimos pena por ellos, esas caras magulladas por el paso de las décadas, esas manos raídas de tanto arañar, esas piernas cansadas de estar en posición horizontal.

La risa los desgarra, sus dientes se aflojan en cada intento de pedir ayuda. Sus pies se doblan de forma extraordinaria, y las uñas crecen como enredaderas, al igual que el pelo, que tapa ese rostro fantasmal que intenta mostrar resignación"

Yo escuché atenta, acariciando su lomo, después lamió mi mano, maulló y se fue caminando, majestuosa, entre las bóvedas.

Belu.

miércoles, marzo 08, 2006

Ooooootra sesión más, pero acompañada.


























Ehm, estas fotos me olvidé de subirlas antes (soy tan colgada) Son del 25 y 26 de febrero, un fin de semana que pasé con R., E., D., M., y M., en la quinta de una de las dos M., jajaja (es hombre igual) No me van a negar que parece un fin de semana re caretaaaa, no fue tan así eh, parezco una concheta cualquiera y no me gusta ni ahí, pero bueh, me divertí mucho, y la mayoría son en joda. Con E. estamos sacando culo en todas las fotos, para que M. y M. alardeen de nosotras con sus amigos, jajaja. R. y D. son los chicos gym, jejeje. El perro con cara de loco es Aón, y la gran danés es Pampa. XD
Bueno no sé, les cuento que hoy tengo que llamar para una entrevista de laburo, tal vez empiece a cuidar a una nena de 8 años, 3 veces a la semana, 4 horas por día... no es demasiado, pero bueno, me deja algo de tiempo para buscar bien bien algo que quiera hacer realmente, como laburar en una librería, editorial, o algo relacionado a la literatura. En abril empiezo la facu y estoy ansiosa, quiero empezar ya la carrera de Filosofía, no me quiero bancar ese cbc de mierda, ya sé que soy capaz de aprobarlo. ¬¬' (re agrandada, pero es la verdad, no necesito un 6to año de colegio, y a mí ese filtro no me va a afectar)

lunes, marzo 06, 2006

Detrás de Varios Ojos.


¿Para qué guardar todas mis esperanzas hasta que algo se quiebra dentro mío? Me pierdo en mis propias calles, en mi propia noche, buscando algo parecido al amor. Sin fin. Nada de mitades... nada de “se terminó”. No hay necesidad si es capricho del destino, o de uno mismo, no hay necesidad de olvidarse. Entre este mutuo acuerdo hay un solo lenguaje, que es una mezcla de olvido y de jugar a las escondidas.

¿Pariremos demonios o ángeles? ¿Seres perfectos o imperfectos? Basta de sufrimiento.

De una vez por todas hay que separar el sol de la luna, el día de la noche, el hielo del fuego, empezar a caer, y desear que alguien nos espere abajo, para sostenernos en el impacto, como un buen amante.

¿Cómo es posible que me entiendas si no oíste la música que desprenden mis poros, si tu alma es tan distinta a la mía?

Vuelvo a cerrar los ojos como tantas otras veces, queriendo aparecer de pronto dentro de mis propias visiones. Que todo sea real, que pueda necesitarte, escribirte, pronunciarte, llorarte, amarte, olerte, degustarte, pensarte, exprimirte.

No importa si viejas cicatrices vuelven a latir, si el pasado vuelve a brotar en otro cuerpo. No me importaría vivir partida en dos, pero no quisiera vivir en el pasado.

Quiero esas conversaciones en silencio, verte sin mirar, amanecer en vos, llenar ese espacio que tanto dolor me produce, reflejarme en alguien, perderme todo el tiempo en tu piel. Sin mentiras, sin lastimarnos, hasta donde podamos.

No hay “te quiero” suficientes para vos, para tus ojos, para tus palabras, para tu primavera. Es cuestión de encenderse, de arder para iluminar las tinieblas de nuestras mentes.

Quiero hacerte el amor durmiendo, vivir apasionadamente con vos hasta que el camino se bifurque. Total después la carne toma el control de todo.

Te pido fidelidad, pero hacia nosotros mismos. Decir lo que quiere cada uno, sentir, solucionar los enigmas de la piel.

¿Cuándo vamos a ver el amanecer? Remendemos juntos un día. Hagámoslo lindo, actuemos, dejémonos llevar, como cuando oí tu voz... y llegaste.

Te espero, con la mente inquieta pero llena de paciencia. Quisiera confiar en vos, creer que no sos un personaje inventado, no encontrarte explicación alguna. Que seas, por decirlo de alguna manera, simplemente un milagro. Creo que dejaría de sentirme miserable, la tristeza se escurriría por mis dedos, cruzaría la puerta y me diría adiós, o hasta pronto. Que arrimarme a vos sea como acercarme al fuego, que me serenes con cada abrazo, que soples mi corazón y que no lo dejes morir.


((Escuchando The Strokes - What ever happened)